Habla tu andaluz: «Aspiramos a agitar conciencias»

En estos días el estar unidos se muestra como un bien necesario para sobrellevar situaciones que se nos antojan complejas y muy difíciles. Por ello, fomentar el cuidado de lo que somos hace que recordemos lo que hemos sido y seremos, pudiéndolo preservar para un futuro en el que el sol pueda dejarnos la cara colorá, después de una tarde de terraceo o playa.

Dentro de toda la maraña de identidades que conforman nuestro país está la mía y quizás la tuya; la andaluza. Una identidad que dependiendo del contexto, y todavía a día de hoy, puede ser motivo de chiste o de orgullo.

Para hablar sobre lo que significa ser del sur nada mejor que entrevistar a «Habla tu Andaluz», proyecto que ha movido a miles de andaluces y andaluzas en redes sociales como Instagram, a favor de la defensa de la identidad y cultura andaluzas.

 

 

 

 

ENTREVISTA

Como inicio me gustaría agradeceros vuestra colaboración para realizar esta entrevista, así como felicitaros por el empuje que, con vuestro proyecto, estáis dando a nuestra identidad tanto dentro de Andalucía como fuera, ya que habéis llegado a lugares como Grecia.

¿Cómo se inició este proyecto y cuáles son sus bases?

El proyecto utiliza el pretexto de un Trabajo de Fin de Estudios de Diseño Gráfico, cuyo germen es la necesidad de mostrar la realidad en torno a las hablas andaluzas, con una pretensión desmitificadora y de dignificarlas. Aspiramos a agitar conciencias e intentar situar las hablas en el mismo lugar en el que se encuentran las diferentes modalidades lingüísticas que se encuentran en territorio nacional.

 

 

 

 

¿Quiénes lo conformáis? ¿Os ha cogido de sorpresa el éxito del mismo?

El proyecto se inició con Alejandro Korea, diseñador gráfico y fotógrafo, rápidamente, aún en una fase primigenia, se unió Piedad Bejarano, periodista y fotógrafa. Con el tiempo, el proyecto se ha enriquecido con profesionales de otras disciplinas que van desde la filología, la historia, el arte y hasta la comunicación. Quizás,z la figura más relevante que cimenta el colectivo es el propio pueblo, el andaluz, todos aquellos que mantienen vivas nuestras voces, nuestras madres y nuestros abuelos.

Realmente, ha sido un bastinazo, ya que jamás esperamos tal repercusión. Ya no solo por el reconocimiento de profesionales del sector de la comunicación, la filología y del diseño, sino por la cálida acogida del público. Sinceramente, que tantísima gente colabore y se sienta identificada con el proyecto ha sido nuestro mayor éxito.

 

Como andaluza nacida en un pueblo, cuando mi deje ha contrastado (al utilizar la z, por ejemplo) con la ausencia del mismo o con formas de hablar que sí son aceptadas se me ha tildado de cateta (no con dicha palabra, pero sí con comportamientos). Esto ha pasado en mi misma ciudad o fuera de ella, como si hubiera un estatus al que pertenecer según de dónde vengas o cómo hables, ¿qué experiencias habéis tenido vosotros en cuento a esto? ¿Habéis notado rechazo por la forma de hablar en vuestra misma ciudad?

Personalmente, en numerosas situaciones se nos ha exigido (con mayor o menor educación) que modificásemos nuestra habla a un castellano neutro, manifestando así que nuestras hablas no están aceptadas en algunos niveles sociales o profesionales, hecho que nos parece espernible. Por el simple hecho de ser andaluces se nos ha asociado con una imagen manida y rancia, que no se corresponde con la realidad. Parece ser que la imagen que se lee de nuestra tierra es la de unos personajes vagos, ladrones, vividores, malajes, catetos, graciosos y chistosos que hacen las veces de bufones para entretener al resto del país.

Pensamos que, en mayor o menor medida, todos los andaluces han vivido en primera persona la discriminación por su habla, y se les han asociado unos estereotipos que no se corresponden con la realidad de nuestra tierra; una tierra que rebosa conocimiento, arte y talento.

 

 

 

 

En relación con la pregunta anterior, en Andalucía también se discrimina por el lugar del que procedes, aunque quien discrimina también se identifica con el sentimiento andaluz. ¿Qué se podría hacer con estos personahes? ¿Qué les diríais a aquellos que les gusta tomar vino dulce pero que rechazan a quienes recogen la uva?

A los señoritos de rancio abolengo con tirantes y cinturón centrado, a aquellos a los que se le llena la boca al decir que el pueblo obrero tiene pocas ganas de trabajar o que los jóvenes andaluces no tienen la más mínima intención de progresar, únicamente decirles que se bajen de sus Mercedes, se remanguen sus camisetas y se den una vuelta por los olivares o los puertos, y que hablen con nuestros mayores, que les escuchen. ¡Ah! Y si nos permiten una recomendación, que lean a Machado y a Lorca.

 

¿Creéis que la herencia cultural de los señoritos es aún fuerte en nuestra sociedad?

Nuestro bagaje nos acaba definiendo y esta tierra de gente trabajadora ha sufrido mucho y, sin embargo, se ha granjeado una fama que no merece. Para poder combatir los abusos o discriminaciones que se den hoy día es necesario conocer nuestra historia, nuestro contexto. Conocer el pasado – y el presente – es una poderosísima arma para hacernos más libres. Al final, aunque no estemos bajo las órdenes de un patrón, muchos de nosotros sufrimos la precariedad. Nos vamos a detener en la gente joven, por ejemplo, como nosotros. Somos gente formada, con muchos estudios y experiencia, y sin embargo, no podemos aspirar a un trabajo digno. La creencia es que tenemos que abandonar esta tierra, muchos la denostan, cuando en realidad, lo que sentimos es que ha habido un abandono y se ha mirado hacia otro lado.

 

Vuestra propuesta visual es muy atrayente y hay ciertos matices que refuerzan eso, como la elección de un nuevo tono de verde. ¿En qué os habéis basado para dicha propuesta visual? ¿Cuántos meses estuvisteis trabajando antes de la primera pegada?

Llegamos a la conclusión de que, tanto la bandera como igual matemático, poseen la misma arquitectura. Dos elementos horizontales y paralelos que concentran todo aquello que se pretende defender; la igualdad del andaluz como habla.

El híbrido de la bandera autónoma andaluza y el igual, se torna verde, el cual fue tomado por Blas Infante, creador de la bandera andaluza, como homenaje al legado histórico y cultural andaluz. Se modifica su color original, el denominado verde Omeya, convirtiéndose en flúor, un color con una mayor pregnancia y que concede a la marca un destacado impacto visual.

A partir de ahí, quisimos trabajar directamente con la palabra, puesto que dada nuestra formación es nuestra unidad mínima y básica de trabajo. Mostramos a la palabra por sus cuatro costaos; la fonética, la gráfica, la semántica y su etimología.

 

 

 

 

Hay quienes, de Andalucía, “un poquito na má”. ¿Por qué nuestra identidad, no ya como interés turístico sino como algo palpable entre los más jóvenes, no es tan fuerte como en otras comunidades? Un ejemplo es Galicia o el País Vasco.

Quizá es volver a lo mismo que comentábamos antes, pero todo esto parte de un aprendizaje y de nuestra historia. Realmente el estereotipo del andaluz y lo que representa para el resto de España, ni está superado ni lo hemos superado. Si fuera así no habría debate ni reacción a nuestra iniciativa. Si una andaluza siente el vilipendio a su acento en otra parte, es un síntoma claro que, a diferencia de otras regiones, la figura del andaluz se ha asociado a ciertos arquetipos. Sin ir más lejos, en los propios medios de comunicación no está bien visto un acento andaluz – aunque eso esté cambiando por fortuna – sin embargo, los reporteros de otras comunidades no tienen que esconderlo. Reducir y acomplejar a esta tierra por supuesto, responde a una serie de intereses hegemónicos que darían para una lectura más profunda al respecto.

 

El habla es un vehículo para defender lo social y lo cultural, ¿creéis que muchos defienden ciertas palabras andaluzas en su habla, pero no lo social y cultural que enraíza con ello? Si es sí, ¿por qué?

Quizá ese es uno de los aspectos que más nos interesa cuidar. Por ello queremos hacer una tarea divulgativa, para que nadie se quede en lo anecdótico y que comprenda lo importante de defender su cultura y su identidad. Especialmente las nuevas generaciones que desconocen muchas cosas de la historia de sus abuelos y padres.

Siempre hay quien se regocija en lo anecdótico y en lo superficial, eso es terrorífico. Pensamos que el habla está ligada a la sociedad y esta a la economía, y sería muy atrevido y vacío de contenido luchar por nuestra habla y dejar a un lado nuestra cultura. Si defendemos nuestras hablas, defendemos nuestro origen y futuro.

 

El turismo y la gentrificación de las ciudades ha hecho que la esencia andaluza se diluya y que esté por todas partes y por ninguna. ¿Qué es ser ahora andaluz?

Realmente, y más en la situación que atravesamos, debemos plantearnos que tipo de sociedad estamos generando. Realmente el turismo masivo y la gentifricación, que al final ha sido una burbuja y que habrá que analizar en profundidad sus consecuencias, busca un escaparate que dista mucho de lo que realmente es la cultura en sí. Por ello, proliferan las mismas cadenas en todas las ciudades, el mismo tipo de tiendas y bares. Se pierde identidad para hacer algo globalizado. Y en Andalucía ocurre el fenómeno curioso de que parte de nuestra identidad cultural se ha convertido en folclore y se ha nacionalizado y potenciado como atractivo turístico. Realmente ser andaluz hoy es ser consciente que tenemos que proteger nuestra tierra de esa despersonalización que sufren las ciudades con este fenómeno. Por supuesto, el turismo en un importante motor para nuestra economía, pero creemos que habría que revisar cómo se estaba gestionando todo.

 

¿Qué pensáis de esas rencillas entre ciudades andaluzas?

Creemos que la diversidad entre las ciudades y pueblos de Andalucía es lo que la enriquece y la hace especial. Las diferencias son positivas y nuestro punto de vista es que todas las andaluzas y andaluces deberíamos sentirnos parte vital de la comunidad.

 

Para finalizar, ¿nos podéis anticipar algo de lo que tenéis planeado, como pegadas, actividades, etc.?
Seguimos trabajando de manera activa en redes, estamos desarrollando una web, un glosario de términos y un poemario. Seguimos trabajando e investigando sobre nuestro legado, mostrando nuestra historia, la cual, es desconocida para algunos. Pero quizás, en lo que estamos más activos e interesados con nuestras iniciativas, es en llegar a todas y cada una de las provincias. Por logística y localización no podemos llegar a todos los puntos de nuestra tierra, ahora mismo es nuestro mayor interés y trabajamos diariamente para solventar dichas limitaciones.

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