Estrenamos Zebra, el hipnótico himno al placer de Dreyma

Dreyma son Cris (guitarra y voz) y Mel (sinte, batería, electrónica y voz), y acaban de publicar su segundo EP, Moonlight. Pero Moonlight va más allá de la música. Se trata de un proyecto audiovisual “centrado en la mujer compleja, múltiple y contradictoria: en sus momentos de luz y de oscuridad.” Un proyecto de lo más personal e íntimo en el que exponen sus emociones a través de cuatro estados, que han definido como: “Air” (+2), “Zebra” (+1), “Come Home” (-1), y “Evig Natt” (-2). A cada uno de ellos les corresponde una canción, un vídeo y un símbolo, que van creando en conjunto este degradado emocional que conforma Moonlight.

Nos sentamos a hablar con ellas sobre ello, como no podía ser de otra manera, frente a un buen plato de ramen.

 

¿Cómo llegasteis a dar con la clave del proyecto? ¿Os planteasteis otras formas de expresión para estos cuatro estados o tuvisteis claro desde el principio que iba a ser algo audiovisual?

Cris: Yo creo que surgió solo, directamente. Además, durante el proceso tampoco nos surgieron otras vías. Por ejemplo, la ilustración sí creo que surgió después, fue más intuitivo el que cada estado tuviera un símbolo, y también lo aprovechamos para darle promo, sacar merch…

Mel: Lo de los símbolos era importante para que cada vídeo tuviera su identidad y que apareciera un hilo en cada uno. Desde el principio lo que queríamos era algo en vídeo, y encajó perfectamente con la idea y el concepto. De hecho, creo que los vídeos son lo más importante. En cuanto decidimos que iba a ser un proyecto audiovisual con el productor, nos soltamos. Iba a ser cine. Ya no era solo un disco. A lo mejor escuchas el disco y piensas que no es muy fácil de digerir porque cada tema es de un estilo, pero es porque va guiado por el vídeo, realmente. El vídeo era la prioridad.

Dreyma¿Cómo os habéis enfrentado a materializar cada uno de los estados? ¿Ha habido alguno más difícil de llevar a cabo que otro?

Cris: Sí, por ejemplo “Come Home”, que fue el primero, no nos costó nada realmente, porque ya teníamos la canción, la habíamos tocado más veces… y fue un poco la bomba de todo. Era muy emotiva y muy intensa y nos inspiró para el disco. “Zebra”, sin embargo, nos costó bastante. Se ha transformado mucho. Fue la que más nos costó pero sabíamos que era esa, sabíamos que era el +1. Solo teníamos que meternos en el local y componerla bien. “Evig Natt” surgió también muy fácil, y también teníamos muy claro que era -2. Pero no fue decir: “tenemos que hacer estos estados” y empezar a componer, sino que ya iban saliendo a la vez, muy fluidos.

Mel: Claro, a la hora de decidir el proyecto ya teníamos -1 y +2, por eso empezamos con el tema del lado luminoso y el oscuro. “Evig Natt” salió solo, que es donde más a gusto estamos, y +1, “Zebra”, fue una pesadilla. Es muy difícil sacar algo feliz, de hecho lo sacamos casi todo en el estudio el día de la grabación.

Cris: Sí, +2 también la teníamos, es súper ochentera y era Cynthia, que es nuestro alter ego. Ya nos hemos ido por las ramas de la pregunta, pero esto surgió en El Muro bebiendo Fisk. Hay un vídeo en el que estamos tomando Fisk en el que de repente grito “¡que alguien me bese!”, porque claro, como con el Fisk parece que te has tomado un caramelo de menta… (risas)

Mel: Sí, decimos que parecía que la habitaba alguien, y le pusimos el nombre de Cynthia. Así que “Air” (+2) es el vídeo de Cynthia, esa persona que tienes dentro de ti que empieza a actuar sin pensar, que está muy a tope, pero que puede ser peligrosa.

Cris: Volviendo al proyecto, las bases fueron surgiendo, y se fue amoldando todo muy bien. Fue un proceso constructivo y cada vez teníamos más claro lo que queríamos hacer, el concepto, los vídeos… fue todo muy encaminado.

Mel: Teníamos el guión en la mente, y casi que creamos los temas basados en lo que queríamos mostrar en vídeo.

 

Aparte de la música cuidáis mucho la imagen, la puesta en escena, etc, y además lo hacéis todo vosotras. ¿Qué os lleváis de todo este proceso de autoanálisis y creación? ¿Os ha ayudado a conoceros mejor a vosotras mismas y a encontrar una identidad como dúo?

Cris: Sí, las dos somos muy intensas, conectamos muy bien, y todo lo hemos vivido como una aventura. Las giras son una locura, y nos descubrimos un montón a nosotras mismas en este tipo de situaciones. En el proyecto hemos estado tirando para adelante las dos con todo. También se unieron Lucas y Sol, a los que empezamos a conocer también en ese proceso.

Mel: A Lucas de hecho lo conocimos en Tinder, que nos lo hicimos para hacer promo del grupo. A la semana lo cerramos porque era un poco chungo, pero ganamos muchos seguidores. Quedamos con Lucas y fue súper ortopédico, porque parecía una cita de tres. A él le interesaba irse de gira con un grupo, es fotógrafo y hace vídeos. Empezamos a hacernos muy amigas de él y le metimos en el proyecto. Lo curioso es que el proyecto se alimentó de nuestro estado emocional, un poco Inception. Los únicos días libres que teníamos para trabajar juntos eran los domingos, a los que llegábamos hechos mierda. Es algo que tienes que disfrutar, y al final estás tan muerto que no puedes.

Cris: Lo bonito es que es un proyecto súper personal, es muy interno y muy nuestro. Ha ido pasando y fluyendo bien, pero también muy acompañado a cómo estábamos nosotras, que lo ha hecho más intenso todavía. Toda la intensidad y el cansancio nos ha hecho conocernos a nosotras mismas, a saber valorar ciertas cosas.

Mel: De hecho, siempre nos encontrábamos con contratiempos, y teníamos el calendario muy marcado. Íbamos a grabar “Air”, por ejemplo, y murió mi abuelo justo el día anterior. Pasaban cosas así todo el tiempo. Fuimos a La Gomera a grabar “Come Home” y no encontrábamos los sitios que habíamos buscado en Google, así que acabamos perdidas por la selva. (risas)

 

Dreyma

 

Estrenamos “Zebra: un himno al placer, estar bien, suave, fluir”, el único tema instrumental del EP. Me ha sorprendido que hayáis dicho que fue con la que más habéis sufrido durante el proceso, porque es con la que más se os ve disfrutar en directo, o eso vivimos en el Sofar.

Cris: Sí, ahora sí. Como hemos dicho, se ha transformado muchísimo. Siempre ha sido ese rollo muy suave, muy dream pop, pero se nos atascaba un poco. Al ser instrumental queríamos que fuera completa, ya sabíamos el rollo que tenía pero nos costó encajarla. En el estudio llevábamos la idea, y una vez allí con Marcos nos estalló el cerebro improvisando, grabando voces y surgió el final, bastante loco.

Mel: Hay un eructo, de hecho, y también un Furby. (risas) La verdad es que fue idea de Marcos el loopear sonidos raros, y nos dio la vida. Para el directo da mucho juego también.

Cris: A raíz de eso lo hemos trabajado para tocar en directo. Independientemente los ensayos han sido duros, pero es súper divertido tocarla.

 

¿Por qué identificáis este estado con una zebra?

Cris: Eso es muy random, realmente. Normalmente cuando tocamos paramos en sitios con la furgo y dormimos, pero al final siesta nunca dormimos. Siempre nos estamos grabando para hacer stories haciendo el tonto, y nos tiramos media hora de siesta que íbamos a dormir haciendo el tonto.

Mel: En una de estas Cris me dijo: “¿sabes cómo hablan las zebras?” E hicimos stories de eso. Ese día estábamos +1. Estábamos en casa de mi amiga y empezamos a hacer un cámara lenta de zebras.

 

Después de ver el vídeo lo entiendo todo. (risas)

Cris: Como ya teníamos la canción y no tenía nombre, lo vimos claro.

 

Aparte de imitar zebras, ¿cuales son los rituales de Dreyma?

Mel y Cris: Abrazos, ramen, Fisk, pizza de pepperoni y siesta, aunque al final nunca dormimos.

 

¿Tenéis pensados planes de futuro? ¿Alguna colaboración a la vista?

Mel: Colaboración con el ramen. (risas)

Cris: Bueno, con los Loud Residents tenemos algo pendiente. Queremos hacer un tema o dos juntos, y fusionarnos. Como compartimos local, la idea es meternos ahí y empezar con jammings, intercambiar instrumentos… creo que sería también un rollo dream pop lo que saldría.

Mel: Nuestra meta ahora mismo es salir de España.

Cris: Sí, de hecho nos hemos presentado al South by Southwest (SXSW). Ojalá.

Mel: Nos pasa mucho que no encontramos mucho público para nosotras, porque ahora mismo tocamos mucho en festivales poperos. Tocamos ahí pero no sentimos que la gente venga a vernos. Les gusta a un porcentaje, pero no es lo que vienen a ver. En estos sitios les gustamos mucho a las madres de 50 años, son nuestro target.

Cris: Acabo de pensar que me encantaría colaborar con King Krule, o con Tom Misch.

Mel: Ah, ¡o con Ala.ni! Queríamos versionar un tema suyo. O con James Blake. Bueno, casarme con él es en lo que quiero colaborar. A Ala.ni la vimos en el Cervantes, y después del concierto nos acercamos y mientras todos le pedían autógrafos, nosotras le preguntamos que si podíamos darle un abrazo. Nos abrazó y desde entonces todo va bien.

 

Os dejamos con “Zebra”, y no olvidéis apuntar en vuestra agenda las siguientes fechas para disfrutar de Moonlight en directo:

20-10 Alevosía – Madrid (+ Baiuca)

28-10 Mercado de Diseño – Madrid

24-11 Monkey Week – Sevilla

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *