Travis Somerville presenta su primera exposición europea en el CAC Málaga

El CAC Málaga exhibirá Homeland No Security, título de la muestra comisariada por Fernando Francés, que reunirá casi una decena de obras del artista, incluyendo su obra más reciente. El objetivo de Somerville es tratar la actualidad y realizar una reflexión a partir del relato que evocan determinados objetos que actúan como elementos simbólicos. Para ello, utiliza diferentes formatos y materiales en sus obras: madera, tela y objetos como una máscara de gas, cuerdas, salvavidas o banderas. Además, utiliza referencias políticas a obras de la Historia del Arte, al Ku Klux Klan o a los refugiados. El artista siente la necesidad de compartir a través de su arte la historia oculta, esa de la que no se quiere hablar, la que produce un sentimiento de culpabilidad y hace mirar para otro lado.

 

«Empecé a tratar la crisis de los refugiados en mi obra después de visitar España y otras regiones de Europa y observar la enorme diferencia entre la estrategia que se sigue allí y la que se ha adoptado en Estados Unidos. Algunas de las obras aluden también a los problemas fronterizos entre México y Estados Unidos, en los que la raza es un factor predominante», explica Travis Somerville (1963, Atlanta, EE. UU.) sobre la exposición en el CAC Málaga Homeland No Security. El artista invita a reflexionar sobre la relación entre los seres humanos, explorando las complejidades del racismo y abriendo una discusión sobre la opresión principalmente en los EE. UU. además de las actitudes colonialistas en el extranjero.

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Para Fernando Francés, director del CAC Málaga, «Travis Somerville es un artista totalmente comprometido que rompe con lo establecido retando conciencias. No tiene miedo de expresar su inconformismo sobre ese sueño americano que Estados Unidos proyecta al resto del mundo. Profundiza y analiza la problemática de la descompensación social, producida por el simple hecho de pertenecer a un país u otro, separados por las infranqueables fronteras de los prejuicios. Es la suerte determinada por el momento y el lugar donde naces. Personas que huyen sin nada, solo con un sentimiento, la esperanza de encontrar un lugar donde ser tratados como iguales, como seres humanos. Somerville conciencia al público con su voz crítica de las verdades obvias que tratamos de evitar y avergüenza a quienes olvidan la historia. ¿Quiénes emigraron en el pasado? ¿Cómo nos implicamos en nuestro presente? y, ¿Qué vamos a conseguir en el futuro?».

Travis Somerville se educó en un entorno familiar muy liberal, algo poco habitual en los años setenta en Atlanta, Estados Unidos. Esta fue centro del Movimiento por los Derechos Civiles de los afroamericanos liderado por Martin Luther King Jr. en la década de 1950 y 60, del que formaron parte los padres del artista. Un pastor y una profesora comprometidos con las causas sociales. Desde muy joven asistía a un gran número de manifestaciones, como, por ejemplo, la Guerra de Vietnam. Estudió durante un tiempo en el Maryland Institute College of Art de Baltimore y se estableció finalmente en San Francisco, donde asistió al San Francisco Art Institute. Sus grandes óleos sobre papel montado en lienzo incorporan el collage y presentan imágenes de iconos políticos y culturales asociados con la historia del sur de Estados Unidos.

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Un total de nueve obras, entre ellas: cuatro óleos, una acuarela, tres dibujos a grafito y una instalación, componen Homeland No Security. La obra más antigua del artista que se expone: Great Expeditions, 2009, ayuda a contextualizar la muestra. Un óleo de 238 x 355 cm entremezcla la esperanza y el sentimiento de culpabilidad histórica. La obra dividida en dos, muestra la bandera americana, y un mar enfangado en aceite y basura. En el centro, una barca se encuentra estancada con la palabra «avaricia» escrita en árabe. Sobre ella, un miembro del Ku Klux Klan, asomado al borde de un precipicio maniatado con una soga y ciego, no tiene ojos para poder ver sus actos. De su cabeza brota un girasol, referencia a la obra Tournesols, 1996 de Anselm Kiefer, estableciendo así la relación entre lo celestial y lo terrenal, lo humano y lo divino, Dios y el hombre, la conexión del mundo microcósmico y macrocósmico. A la izquierda, una mano sale de la nada con un bolígrafo para pinchar una torre petrolífera que parece haber manchado toda la escena. A la derecha, un bautismo interrumpido por un tronco flotando con una soga que ha sido cortada. Y para cerrar la escena, un neumático quemado que debería tapar la obra con su negro humo, pero que Travis Somerville arroja fuera de la escena, para que todo espectador pueda apreciar las vergüenzas cometidas.

Comin’ Home, 2016, y Nevermind, 2016. son dos obras muy relacionadas entre sí. La primera realizada en acrílico, divide dos mundos, el real y el idílico, este último representado en papel de pared de una casa señorial, en tono rosado y adornado con flores. En él se puede distinguir un letrero de uno de los edificios, Refugees Welcome, idea que quiso incorporar el artista tras visitar el Palacio Cibeles en Madrid y ver el acogimiento de la ciudad a los refugiados, nada que ver con la situación estadounidense. El barco representado es la reproducción de un petrolero que Somerville vio en el periódico The New York Times, no es un elemento icónico, es más una referencia general a los navíos. El mar sobre el que se tambalea gotea sobre el título REFUGEES WELCOME, que ha sido borrado, reescrito y luego tachado, con la doble intencionalidad de mostrar un sentimiento de quienes dicen querer acoger refugiados, pero en realidad, es mentira. A su lado, una cabeza de un hombre de color, imagen que Somerville rescata de una fotografía de un manifestante por los derechos humanos en Birmingham, Alabama, EE. UU. en el 1963, quienes fueron atacados por los bomberos y la policía. El goteo sigue cayendo hasta alcanzar ese mundo idílico y aparentemente inalterable. Es la irrupción de la realidad de los refugiados en el mundo idílico al cual quieren pertenecer, y que de una manera u otra terminan alcanzándolo.

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En Nevermind, 2016, representa el mismo barco, pero esta vez la técnica utilizada es el óleo. Se aprecian unas letras con dificultad: NEVER MIND THE BOLLOCKS HERE’S THE REFUGEES, hacen referencia a la polémica portada de los SEX PISTOLS (NEVER MIND THE BOLLOCKS HERE’S THE SEX PISTOLS). El álbum fue editado en Reino Unido el 28 de octubre de 1977 y causó inmediatamente controversia por la inclusión de la palabra «Bollocks» (testículos en inglés británico coloquial) en el título. Se iniciaron acciones legales para censurar el nombre y prohibir la venta del álbum en las tiendas de discos. Es una interpretación del inconformismo de lo establecido, mezclando la música, representada por la portada de un disco, y la propia temática de Travis Somerville.

Para la obra The Raft, 2016, el artista toma como referencia una obra maestra de la Historia del arte, para tratar sus temas más utilizados: los refugiados, las barcas y las personas que se ven obligadas a dejar sus vidas y suerte al mar. La pintura como testigo de la Historia. Se trata de La balsa de la Medusa, 1819 del pintor francés Théodore Géricault. Esta obra provocó un gran escándalo y dio a conocer al mundo una tragedia que puso al descubierto el peor rostro del sistema político que dominaba entonces en Francia. Es la historia de un navío, su naufragio y la desesperación de los supervivientes por ser rescatados.

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En 1817, dos de los supervivientes de la expedición, publicaron un libro titulado Naufragio de la fragata La Medusa. Se desencadenó entonces una indescriptible emoción en Francia, gacetas, panfletos y grabados empezaron a evocar con todo lujo de detalles el horror del acontecimiento. En este clima de indignación, un artista de 28 años decidió inmortalizar el episodio en un gran cuadro, Théodore Géricault. El pintor se propuso hacer una obra realista y empezó por reunirse con los dos náufragos, trazando los primeros esbozos basándose en sus testimonios. El lienzo se expuso en el Salón de París que se inauguró el 25 de agosto de 1819. A pesar de su título, Escena de naufragio, y de haber sido colgada muy alto, la obra causó furor. Naturalmente, todos reconocieron la tragedia de La Medusa. Los conservadores señalaron supuestos errores artísticos, el realismo obsceno de la obra y el horror que provocaba en el espectador, todo ello alejado de los cánones de la belleza clásica. Los liberales, en cambio, vieron en la pintura la condena del nuevo régimen y de su desidia, la metáfora de un gran naufragio nacional. Somerville también utiliza como recurso la obra Watson and the Shark, 1778 de John Singleton Copley, pintada unos años antes que la obra de Géricault.

La obra, óleo sobre lienzo, está compuesta por ocho secciones unidas, siete forman la balsa y otra queda en la parte superior. Travis Somerville ha colocado una petrolera roja como la sangre a la izquierda del mástil central, de este, cuelga la cabeza de un hombre de color, justo en medio de la composición. Este hecho no es casual, y es que la presencia de un marinero negro en el centro de la obra también fue utilizada por Géricault y Copley, quedando patente el compromiso de ambos pintores en un momento en el que se intensificaba la lucha contra la esclavitud y la trata de negros. También son reconocibles en The Raft, 2016 otras referencias a la historia, como la ola a la izquierda que no ayudó al barco en su peor momento, una botella de alcohol, que hace referencia al estado del capitán y los marineros en el momento del naufragio y sirve de emblema de los EE. UU., y un hombre herido de perfil (un viejo policía anónimo que fue asaltado y tiroteado) representa a los supervivientes de la balsa. La sección que se queda fuera, forma parte de la composición, situada en el mismo lugar que un náufrago agita un pañuelo desesperado en la obra de Géricault, para ser visto, para ser salvado, Somerville nos deja solo el pañuelo como símbolo de socorro, que además no es un solo pañuelo, se trata de la vestimenta de un miembro del Ku Klux Klan. A la derecha de la composición un letrero imitando las letras de HOLLYWOOD, pero en el que se puede leer PECKERWOOD, palabra con connotación negativa para referirse a una persona blanca que trabaja en el campo, y que por norma general es pobre. Travis Somerville ha utilizado el tema del naufragio de La Medusa en varias ocasiones en su obra, para él, es un evento social y político que reinterpreta el arte contemporáneo.

Tras finalizar la muestra, la única instalación que se exhibe en la exposición War Paint, 2016, pasará a formar parte de la colección permanente del CAC Málaga. War Paint, 2016 es una balsa creada en madera sobre la que Somerville sitúa la bandera de EE. UU. entre dos mástiles, puede ser considerada según el artista como una escultura, una instalación o incluso una pintura. De la bandera cuelga un guante que suspendido en el aire parece que quiera alcanzar el flotador situado más abajo con agonía. Continúan cuerdas con formas circulares y junto a ellas pintados en la balsa, un indio cherokee (icono de un equipo de fútbol americano) y una bandera española. Esta obra inspirada en la historia del fraile franciscano español Junípero Serra (Mallorca, 1713-1784), quien realizó misiones evangelizadoras y asentó la influencia católica en el actual estado de California. Todavía continúa siendo un personaje polémico y no aceptado por algunos miembros de la comunidad californiana, que afirman que eliminó las raíces de su cultura y su modo de vida. Su intención con el diseño de esta obra, es vincular España con California y captar el interés del público relacionando acontecimientos históricos que han sido significativos para tejer las complejas relaciones que consolidan nuestra cultura. Este fraile es el único español que tiene una estatua en el Salón Nacional de las Estatuas situado en el Capitolio, donde reside el poder legislativo de los Estados Unidos, y lugar donde están representados los personajes más ilustres de esa nación.

This Sporting Life, 2016, es un puente entre sus obras War Paint, 2016 y The Raft, 2016. En ella se repite la iconografía que aparece en ambas obras, el cherokee y varias alusiones a la obra de Géricault como la vela de La Balsa de la Medusa, y un cuerpo que cae al mar. Todo recogido por una barca estancada debido a diferentes basuras, atravesada por un árbol que ha sido cortado, pero sus raíces aún son fuertes e impiden la visión de la balsa en su totalidad. El soporte de la obra es un collage con elementos seleccionados de fotografías, dibujos, periódicos, donde Somerville ha dejado a la luz un dibujo de Jesucristo, muy cercano al boxeador de color.

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Por último, tres obras realizadas a grafito sobre bolsas reutilizadas de algodón, utilizadas previamente para transportar comida de animales, con el sello BEMIS A EXTRA HEAVY SEAMLESS, han sido abiertas para conseguir un mayor espacio donde pintar. Estas obras no funcionan como un tríptico, pero si fueron realizadas al mismo tiempo a comienzos de este año, considerándolas Somerville como una serie. En Exiled, aparece una niña asustada que se aferra a su salvavidas, con mirada perdida, además, la obra tiene incorporada unas hombreras de chaquetas de soldados soviéticos. En Invasion, otra niña mira al espectador en esta ocasión directamente, de su mano cuelga una bolsa y un poco más arriba, una máscara de gas soviética. Por último, Let’s Make a Deal, una niña sin hogar sostiene un cartel cual manifestante, mirando decisiva al espectador, en él se puede leer POST TRUTH, resumiendo y transmitiendo el mensaje que emana de toda la obra de Travis Somerville. Ella, frágil e indefensa mira a los ojos a la sociedad y dice: POSVERDAD. Posverdad o mentira emotiva, es un neologismo que describe la situación en la cual, a la hora de crear y modelar opinión pública, los hechos objetivos tienen menos influencia que las apelaciones a las emociones y a las creencias personales. Somerville recurre a esta referencia para mostrar el sentimiento vivido en EE. UU. tras ganar las elecciones presidenciales Donald Trump.

Con Homeland No Security, el Centro de arte contemporáneo de Málaga continúa tratando uno de sus temas expositivos más recurrentes, la denuncia social a través de las expresiones artísticas. Las desigualdades sociales y los problemas causados por las fronteras son tratados desde una perspectiva analítica y crítica que muestra al espectador la realidad social contemporánea. Ejemplo de ello, lo fueron también las exposiciones de Jason Rohades con Tijuanatanjierchandelier, Kimsooja, con To Breathe – Zone of Zero, Subodh Gupta con The imaginary order of things, Jesús Palomino con su exposición CREATIVE INQUIRY PREPARING AND EDUCATE ELECTORATE WITH THE WILL OF SOCIAL JUSTICE RATHER THAN SIMPLY SELF-INTEREST o Lawrence Weiner con FOREVER & A DAY / SIEMPRE Y UN DÍA.

Travis Somerville nace en 1963 en Atlanta, Georgia, EEUU. Ha expuesto en diferentes museos de EE. UU : The University of Georgia, Athens, GA; University of Houston at Clearlake, Houston, Texas; De Saisset Museum, Santa Clara University, California; Florida A&M University, Tallahasee, Florida; Laguna Art Museum, Laguna Beach, California; Charles Wright Museum, Detroit, Miami; The Bass Museum, Miami Beach, Florida; Frederick Weisman Art Museum, Minneapolis, MN; Smithsonian Institution, Washington, DC; The Brooks Museum of Art, Memphis, TN; Montgomery Museum of Fine Arts, Montgomery, AL; and Los Angeles County Museum of Art, California.

Sus obras se incluyen en numerosas colecciones de museos, entre ellos, SF MoMA; the Museum of Contemporary Art San Diego, San Diego California; the 21c Museum in Louisville, KY; the Laguna Art Museum in Laguna Beach, California; the San Jose Museum of Art, San Jose, California; the Birmingham Museum of Art, Birmingham, AL; y the Walker Art Center in Minneapolis, Minnesota.

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