Impresiones de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo (ARCO) 2017

Desde el 22 al 26 de febrero, Madrid se ha convertido en la capital internacional del arte contemporáneo. Un año más, la ARCO se ha celebrado en complejo de Ifema, contando con la presencia de 164 galerías nacionales e internacionales de 27, teniendo a Argentina como país invitado en esta ocasión (12 galerías), lo que ha permitido una mayor afluencia de público y coleccionistas latinoamericanos. Uno de los aspectos más comentados de esta edición es que, salvo casos muy contados, el carácter de las obras ha sido menos trasgresor que en años anteriores, aunque la crítica social y política se ha seguido manteniendo como una de las líneas principales de las obras en exposición, tocando temas de actualidad como la crisis de refugiados, la economía o la problemática de la sociedad digital.

Las fuentes organizadoras de este evento multitudinario estiman en 100.000 el número de visitantes recibidos, contabilizando tanto a los profesionales del sector como al público general, con uno de los mejores resultados de los últimos años. Aunque no haya cifras oficiales, las galerías se muestran muy satisfechas con las ventas que se han efectuado durante estos 4 intensos días de promoción artística, sobre todo el 22 y 23, con visita reservada para profesionales y coleccionistas privados. Algunas estimaciones dicen que el 60% de las ventas anuales en nuestro país se producen en ARCO.

Esta ha sido la primera vez que visito el evento, el cual no es apto para todos los bolsillos, ya que además del gasto del desplazamiento a Madrid, más los respectivos transportes urbanos hacia el complejo ferial, hay que añadir 40€ de entrada (aunque tuve la suerte de asistir gratuitamente con una invitación).

A lo largo de la visita fui encontrándome algunas obras que me llamaron fuertemente la atención, como la ya viral pareja de cuerpos desnudos en el suelo, dibujos de Picasso y Dalí, una escultura móvil de Alexander Calder (una de las piezas más caras de ARCO, valorada en 2.500.000€), un mapa de la ciudad ideal de Chuck Norris o bien una escultura de gran tamaño que recreaba la fuente del panel izquierdo del Tríptico de las Delicias de El Bosco (las delicias más interesantes del arte más actua)l. Por otro lado, se han mostrado otras que, bajo mi opinión, no deberían de exponerse en una feria de arte de tal relevancia, ya que su aportación a la Historia del Arte es escasa o nula. Me refiero sobre todo a la pintura abstracta, de la que podemos encontrar ”imitaciones” suprematistas de Malevich o abstracciones abstractas de Pollock a 3 escasos años de iniciar la tercera década del s. XXI, muy original, sí.

La sensación y primera que tiene el visitante al entrar en ARCO es de sentirse diminuto en un entorno sobrecogedor, tanto por la amplitud de sus pabellones (solo tuve tiempo de visitar uno de los dos habilitados) como por la cantidad de galerías y de personas que deambulan por los infinitos pasillos de Ifema. Este evento no está hecho para verlo en un día, como si fuera un museo enciclopédico al estilo del British Museum o el Louvre, requiriendo de al menos dos sesiones para ver medianamente bien todas las galerías que exponen.

Visitante con la fuente del Jardín de las Delicias

Mi impresión durante las 4 horas que estuve viendo las galerías era como la de estar en un salón artístico del París decimonónico, pero traído al s. XXI. En ARCO se podía ver ”gente guapa” de Madrid, intelectuales y pseudo-intelectuales intentando dilucidar los entresijos del arte actual, un sinfín de cámaras réflex (incluyo la mía) que toman fotos que luego inundan las redes sociales en un ambiente del ”postureo” más exacerbado que podamos imaginar.

En definitiva, ARCO es un evento que cualquier estudiante de arte o amante de la materia debe visitar al menos una vez en su vida para poder conocer la ”trastienda” de este interesante mundo del arte contemporáneo. Así se podrá criticar o bien alabar las numerosísimas propuestas que presentan los artistas del siglo pasado y de nuestro contexto más reciente.

Nos vemos en ARCO Madrid 2018… o en ARCO Lisboa 2017 (18-21 de mayo) los menos pacientes.

ARCO

 

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