Entrevistamos a Ricardo Cavolo, tras presentar nuevo libro en el CAL

Las actividades del MaF – Málaga de Festival- en la sede del Centro Andaluz de las Letras arrancaron el pasado viernes, 23 de marzo, con la presentación de ‘100 películas sin las que podría vivir’,  un libro para cinéfilos. Un repaso a las películas más influyentes de la historia del cine y una historia de amor al cine contada en 100 capítulos. Ricardo Cavolo recrea a modo de diario personal una historia del cine a través de sus 100 películas imprescindibles. Con más de 100 ilustraciones y textos escritos a mano, con notas y anécdotas personales.

 

Ricardo Cavolo

Fotografía por Marina Martínez

 

Ricardo Cavolo (Salamanca, 31 de enero de 1982) es un ilustrador español ganador del concurso de la portada de Yorokobu en 2012. Desde pequeño, quería trasmitir sus propias historias; viendo que la escritura no era lo suyo, comenzó con la pintura. Su padre, que era pintor, le trasladó el placer del proceso artesanal y el interés artístico ofreciéndole las distintas herramientas con las que él contaba: técnicas tradicionales como lápices de colores, acuarelas, tintas líquidas con pincel, pluma e incluso la técnica de la pirografía. Actualmente continua con técnicas manuales, solo emplea el medio digital para trasladar su trabajo al mundo online.

 

Fotografía por Marina Martínez

 

Sus dibujos son de estilo naif; estilo que comienza tras sus primeros proyectos profesionales ilustrando libros infantiles empleando colores brillantes e intensos, así como una gran cantidad de figuras y elementos de composición. Al ver el impacto visual que producían aquellas ilustraciones de carácter agresivo y directo, decidió seguir empleándolo para sus futuros trabajos, ya que esta, según el ilustrador, era la mejor manera para hacer llegar claramente sus mensajes. Además de sus proyectos personales y profesionales de ilustración, ha trabajado en diversas agencias de publicidad, colaborado con numerosos diseñadores de moda y otras identidades como circos, o editoriales.

 

Nosotros pudimos entrevistarlo, así que no te pierdas una entrevista que te da la posibilidad de conocer más y mejor al artista. El ilustrador nos cuenta secretos sobre la novela gráfica. Cómo surge la idea del libro, su propia historia de amor con estas películas y anécdotas personales con el cien.

 

Fotografía por Marina Martínez

 

¿Qué vínculo existe entre tu obra y el cine?

 

El cine es, evidentemente una fuente de inspiración. He visto mucho cine y hay ideas y formas narrativas que obtengo del cine. Mis ilustraciones son algo que puedes leer, detrás hay un mecanismo que articula todas las ideas que se plasman.

Lo explico con este ejemplo: “ Yo recuerdo cuando ví Las Vírgenes Suicidas (1999). Las veía como  a las polillas. Estas blanquitas, que no salen del armario y que si salen se mueren. Ellas estaban recluidas como polillas y sin darme cuenta por qué, hasta que he hecho este libro, que las he llenado a ellas de polillas. Yo, las polillas blancas, las he utilizado en mi trabajo para dar una idea melancólica o de recogimiento, algo introvertido. Este es un caso en el que vemos como la influencia funciona, pero yo lo traduzco de alguna manera. Veo algo: me emociona, me gusta. Entonces, lo translado a mí lenguaje.

 

¿Cómo surge la idea de hacer 100 Películas si las que no podría vivir ? ¿Se trata de algún encargo?

 

Surge a partir de ver el éxito, a nivel de marketing, de mi libro anterior 100 Artistas sin los que no podría vivir, que ahora está en Corea, en China, Inglaterra, Estados Unidos, etc. Los editores miran por el bien económico de ambos. No se puede vivir de hacer libros, pero ayuda a sobrevivir de vez en cuando. Entonces, pensamos que sería buena idea hacer algo parecido con otra de mis pasiones que, en este caso, es el cine. Utilizo la misma fórmula de mi publicación anterior.

 

Ricardo Cavolo

Fotografía por Marina Martínez

 

¿Cuál fue la selección de las 100 películas? ¿Intentabas elegir films fácilmente reconocibles o se trata de un ejercicio de retrospectiva en tu propia filmoteca?

 

Esto no es en ningún caso el “Top 100” de lo que yo pienso que son las 100 mejores películas, ni siquiera son las 100 películas que más me gustan. La mayoría de ellas lo son, pero están ahí porque de alguna manera me han dado algo. Por ejemplo, está American Pie, y bajo mi estándar no la considero una de las 100 mejores películas de la historia pero, cuando la vi me produjo añoranza por algo que nosotros (españoles) nunca hemos tenido de ir al instituto de la forma estadounidense. Quieras que no, como lo hemos visto de niños en series como Salvados por la campana o Los Simpsons. De alguna manera, existe una añoranza por eso que no has vivido y por eso elegí esta película.

El texto en sí no habla de la película en términos de Wikipedia, IMDb o FilmAffinity, habla de la estrecha relación que tengo con la película. Por ejemplo, Conan el Bárbaro, la admiré no porque fuese una buena película, porque además aparece Schwarzenegger, es terrible. Pero, yo estaba obsesionado con Conan. Mi padre tenía cómics y desde que era un niño leía cómics de Conan. Entonces, ver por primera vez en “real” a Conan el Bárbaro, cuando era un niño era como “buaf, ¡existe de verdad!, está en la pantalla”. Está es mi relación con la película, qué me da cuando la veo, es mi historia de amor con esta película. Esto es el libro.

Tuve que hacer una selección de las películas que se me han quedado dentro. Hice una lista inicial de doscientas y pico películas y a partir de ahí, con el sistemas más horrible que es comparando, me quedé con 100.

 

Llama la atención el gran número de personajes que aparecen en el libro ¿hay alguno que sea más especial que el resto?

 

Son todos especiales de alguna manera. Le tengo mucho cariño a una de las protagonistas de Freaks. Parada de los monstruos, es una película que para mí es un manifiesto. Lo que se defiende en esa película es un poco la venganza de los “out siders” de los “freaks”. Mi trabajo también lo baso en eso, aunque con otros términos de belleza. Por ello, les tengo cariño a los personajes de Freaks. En la portada el personaje más destacado es una de las niñas protagonistas.

 

Ricardo Cavolo

Fotografía por Marina Martínez

 

Sueles trabajar con técnicas manuales, ¿has pensado en hacer tu propio cine animando a tus personajes únicos?

 

Justo lo hablaba antes con mi editor. Me da mucha pereza. Hay cosas de animación que me gustan. No soy el mayor fan de la animación y la animación que disfruto es la de Pixar o la de Dreams Works. Tendría que estar muy bien hecho para que a mí me gustara. Lo que no me gusta es: esto funciona en plano, tiene pinta de funcionar en animación. Algo funciona cuando está hecho expresamente para animación, no hacer una adaptación. Entonces, es posible, me lo han dicho muchos animadores, que mi trabajo, sobre todo el que es más plano, se podría adaptar a animación pero, yo no lo veo de momento.

 

¿Esperabas que tu obra estuviese tan bien aceptada por el público?

 

No se si está tan bien reconocida (risas). A ver, funciona. Creo que conecta, sobre todo este libro y el anterior. De alguna manera, lo digo en la introducción, no os van a gustar a todos, los que somos más o menos de la misma generación, todas las películas pero, hay un porcentaje del 60, 70 por ciento que tenemos en común; aunque no nos vuelvan locos esas películas hay películas con las que conectas. Yo creo que es parte de que funcione bien el libro es que conecta con las personas a través de las películas. El texto que acompaña las ilustraciones habla sobre mi paranoia, mi paja mental sobre yo y la película, que no tendrá nada que ver con la relación que otra persona pueda tener con esa película. Me he dado cuenta de que cuando tú hablas de tu relación con esa película, al lector lo pones en la situación de ponerle en la situación de encontrar su propio vínculo con la película o encontrar ese vínculo con otra película. Propongo un juego para el lector que podría ser interesante.

 

Ricardo Cavolo

Fotografía por Marina Martínez

 

¿Cómo entiendes que tu obra sea tan popular y para muchos sea difícil ponerle cara al artista?

 

Soy muy tímido. Cuando voy a entrevistas no tengo ningún problema en aparecer. En redes sociales tampoco soy alguien que se regala mucho. No es por querer hacer de mi imagen un misterio. Soy tímido de verdad y me da mucha vergüenza enseñarme, en fotos y demás. Entonces, se crea, de alguna manera, un misterio alrededor de mi persona, lo cual es bueno. Pero que el trabajo sea reconocible, es bonito. Es mi manera natural de contar las cosas, de manera gráfica. En mi estilo he trabajado los últimos 15 años, es bonito ver como mi receta funciona y la gente dice: “hey, esto es de este chico”, reconociéndote al momento.

 

Ricardo Cavolo

Fotografía por Marina Martínez

 

TÍTULO SEO: Entrevistamos a Ricardo Cavolo en su presentación para el MaF de su último libro 100 Películas sin las que no podría vivir.

 

 

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