Conversamos con la ilustradora Sarah Andersen, la millennial sin un trabajo real

Son las 18.00 de la tarde pero el calor aún se hace notar en Sevilla. Estamos muy cerca de del Metropol Parasol (conocido como «las setas») y no muy lejos está situada la librería Caótica, lugar en el que vamos a entrevistar a Sarah Andersen (1993, New York). Es muy probable que no te suene su nombre, pero seguro que reconoces sus dibujos, garabatos según ella. No usa un alias ni va de Banksy por la vida pero sus viñetas son más famosas que ella misma. Su público, principalmente joven, se siente muy identificado con su particular forma de ver la vida a través del humor más universal que pasa inadvertido entre la velocidad del día a día. Sarah tiene la capacidad de atraparlo en unas cuantas viñetas.

 

Llegamos un poco antes para hacer algunas fotos previas a la entrevista, pero ese plan se esfuma cuando entramos en La Caótica, ya que la librería está a «reventar» de gente. La cafetería, habitualmente lugar relajado, es ahora compartido por los de siempre que no entienden el revuelo y los que vienen a ver a Sarah Andersen. La encontramos arriba de la cafetería, detrás de una estantería de libros y sentada sobre una butaca azul a juego con su pelo. Transmite ternura con su rostro sereno y solo un eyeliner negro perfilando sus ojos, azules por cierto. Se le nota tranquila y cercana, pero a la vez reservada. Desprende misterio y una actitud genuina que atraen.

 

 

Sarah Andersen

Sarah Andersen por Manu Ruix

 

 

Empiezo contándole que no la conocía, pero que cuando busqué su nombre en google enseguida reconocí esa infinidad de dibujos, todos o solo unos cuantos, pero da igual. Reconocí el estilo de las miles de viñetas, esas con las que alguna vez nos hemos sentido identificados. 

 

Cuando le pregunto que qué piensa sobre esto, que la gente conozca su trabajo pero no a ella, dice que “es un alivio. Soy una persona muy tímida así que estoy contenta de poder simplemente dibujar algo y compartirlo y que la gente me conozca por lo que elijo enseñar de mi trabajo en lugar de, ya sa­bes, a mi misma”.

 

¿Te gusta que ocurra esto entonces? “Sií, es agradable, realmente muy agradable.” Trabajar con Internet como intermediario tiene grandes ventajas. Una de ellas es poder gestionar el contacto con el usuario. Sarah Andersen empezó colgando sus dibujos en plataformas como etsy o tumblr. Sus pequeñas historietas concentradas normalmente en 5 viñetas que se centran en la madurez y la vida adulta consiguieron propagarse como los famosos memes.

 

 

 

 

 

 Pero esa gran dimensión espacial llamada Internet tiene una doble cara. Cuanto más rápido se viraliza y se comparte algo, menor control se tiene sobre ello. Parece que a Sarah no le molesta mucho este hecho. Hace apenas unos cuantos años el artista vivía de los derechos de autor . El funcionamiento de las cosas ha cambiado.

 

Ahora compartimos todo a través de una pantalla, todos los días; nuestra casa, nuestros gustos, nuestro estilo, nuestras noches locas y las mañanas con resaca, viajes, capturas de pantalla de mensajes personales, algunas banalidades porque sí, etc… pasan a formar nuestras stories de Instagram. Algún día quizás se pueda sacar de ahí la autobiografía de una persona, con altas dosis de «postureo», está claro.

 

Sarah Andersen, sin embargo, llena su cuenta con su trabajo. Desde ahí sus viñetas viajan. Conservan su firma pero ya no son solo suyas. Le pregunto si tiene algún copyright “ buena pregunta. Legalmente, no tengo un copyright porque es casi imposible debido a Internet. Solo tomamos acción y pedimos que se deje de usar algo cuando son muy ofensivos o simplemente es gente que se dedica a molestar para divertirse

 

 

 

 

Formas parte de la nueva ola de jóvenes ilustradores comprometidos con los problemas de su generación. Las razones por las que le van bien las cosas en España podrían ser muchas, quizás nuestra realidad socio-política y la necesidad que tenemos de escapar de ella a través del humor. “No estoy segura. Empecé la traducción al español sobre el 2016 así que tendría sentido pero creo que la vida debe ser difícil para la gente joven en general. Así que el humor es siempre bienvenido, especialmente cuando se trata sobre la vida cotidiana”.

 

Esa vida cotidiana abarca escenas desde la intimidad del ser, es tanto así que el dibujo se concentra en el personaje y el texto que le acompaña, con muy poca presencia o protagonismo del lugar, pero lo justo para captar el ambiente. Muchas veces estos ambientes son el espacio doméstico o como la cama, el sofá, el baño compartidos por algunas mascotas que acentúan más la intimidad en la historia. Sa­rah consigue hablar sobre temas como la ansiedad y los temores personales, normalizando lo que a la gente le da reparo compartir. Pero haciendo que hasta las situaciones más «mierdas» sean graciosas.

 

En este sentido nos confiesa que aunque se siente de la generación millenial, no escribe desde esa perspectiva, porque cree que gente de otras generaciones pueden sentirse de la misma manera. Pero reconoce la honestidad de los millenials por compartir sus propios sentimientos y cree que por eso se nos tacha de débiles o peores, pero la franqueza ha permitido borrar estigmas. A pesar de esto aclara que Sarah´s Scribbles no es su diario personal y que ella simplemente es una ilustradora que presenta sus ideas.”.

 

 

Sarah Andersen

Sarah Andersen por Manu Ruix

 

 

Aún así, conocer cómo crea un artista, cuáles son las cosas que le inspiran, en qué condiciones trabaja y su proceso creativo es siempre curioso, incluso a veces morboso. En muchas ocasiones relacionamos la producción artística con el estado o circunstancias personales del artista. Seguro que tenemos en mente alguna canción como resultado del desamor. Pero en todas las disciplinas artísticas, especialmente la pictórica, han habido grandes obras que son el resultado del dolor, de alguna tragedia o simplemente de una mente atormentada (ejemplo Jackson Pollock). Hablamos con Sarah Andersen sobre esa relación entre la tristeza y la creación artística.

 

No puedo hablar por nadie pero para mí siempre ha sido una idea equivocada que los artistas pueden transformar una depresión en algo divertido. Sin embargo, los momentos que son realmente difíciles pueden incapacitarme, pero generalmente no es hasta después del hecho que soy capaz de volver y abordar las cosas. Muchas veces, si estoy pasando por un momento difícil (como hace un par de meses) en el que tuve que mudarme muy repentinamente, noté que mi humor cambiaba y me volví más observadora, así que escribía sobre animales y escribía sobre cosas que estaban fuera de mí. Y entonces creo que la idea de que la tristeza hace un mejor arte definitivamente no es cierta”.

 

 

Sarah Andersen

Sarah Andersen por Manu Ruix

Es importante aclarar los mitos sobre el artista para reconocer y valorar el enorme trabajo que encierra un proyecto de este tipo. Otro de los ingredientes que han hecho de su humor tan accesible es su universalidad y atemporalidad. Pero de nuevo no queremos dar por hecho que sea resultado de la mera casualidad de la globalización cultural y por lo tanto del humor, si no el trabajo que desarrolla como artista observando el presente. “Creo que son ambos. Realidades como la ansiedad y lo que tenemos en nuestro interior empiezan a estar menos estigmatizadas y por lo tanto hay más gente dispuesta a hablar sobre ello y reconocerlo, pero también creo que yo como dibujante me gusta dejar abierto el cómic un poco y permitir a la gente que pueda proyectar su propia vida en él, así que dejo ciertas situaciones vagas, dejando nombres fuera.” El compromiso y la integridad con que trabaja es propio de una artista ya madura, pero volvemos a acordarnos del poco tiempo que lleva en el mundo de la ilustración y que aunque Sarah´s Scribbles es el trabajo por el que se la conoce, nos cuenta que siempre está maquinando algo nuevo. Detrás de esa tranquilidad hay un culo inquieto.

 

Es propio del carácter de los artistas involucrarse y colaborar con otros creadores de distinta índole, con la esperanza de inventar algo totalmente nuevo quizás. “Siempre estoy trabajando en algo más, ahora mismo estoy trabajando en un proyecto de cómic diferente llamado Cheshire Crossing tiene unas ciento y algo páginas por lo que todavía no está terminado. Siempre estoy trabajando en otros proyectos”. Nos cuenta que es un proyecto que va a mostrar más su parte de ilustradora. Pero que no cunda el pánico, aún no olvida a este personaje suyo de ojos saltones “creo que voy a trabajar en Sarah´s Scribbles por lo menos hasta un quinto libro. Herding cats es el libro número 3. Sí, definitivamente habrá 5 libros de Sarah´s Scribbles”.

 

Sarah Andersen

 

Me pregunto cómo debe ser para un artista despedirse de un proyecto con el que lleva trabajando tanto tiempo. Difícil, seguro. Pero tiene otros proyectos en mente para el futuro, a parte de tiras cómicas. Uno de tantos y de los que tenemos noticias es un proyecto de animación y le proponemos que se anime a darle a alguno de sus personajes un acento y claro le aconsejamos el sevillano, “Si podría. Creo que estaría muy abierta a traducciones porque no vamos a hacer como una serie de televisión sino vídeos cortos de un minuto. Estaría bien hacer doblajes”.

 

Aprovechando la conversación en torno al trabajo colaborativo, le preguntamos sobre sus referentes. Un artista se apoya siempre en referencias y suele trabajar en una línea personal que construye en base a sus intenciones y la investigación durante su proceso de formación y trabajo. Le pregunto sobre sus dibujantes e ilustradores favoritos y si le gustaría trabajar con alguno, “mmm mi amigo  STEPHAN PASTIS, que es un dibujante. Me hubiera gustado colaborar con Bill Watterson pero aaah hay tantos … creo que Alex Norris o Nathan Pyle, sí.”

 

El humor es un bien preciado y demandado en las redes. Todos seguimos alguna cuenta en el que entramos para ver ese vídeo o meme que quedó pendiente y acabamos viendo más de unas cuan­tas publicaciones. A todos nos gusta echarnos unas risas entre noticias deprimentes o las cientos de fotos de nuestros amigos de viaje. Me pregunto ahora a quienes sigue Sarah y observo en su cuenta de Instagram que entre muchos ilustradores y algunos tatuadores sigue a cantantes como Lana del Rey o Cardi B. Pero me interesa en esta ocasión preguntarle sobre la sátira y su uso en muchos programas de televisión, que quizás no están consiguiendo el efecto deseado. Todo nuestro enfado queda anestesiado tras el humor tan inteligentemente construido por un equipo de guionistas que buscan el efecto contrario, “Nunca lo pensé desde esa perspectiva porque sigo a muchos dibujan­tes que trabajan con la realidad política siendo su trabajo simplificar la situación, pero hacen que el humor sea un poco duro. Así que sigue siendo divertido pero parece que te despierta un poquito más.

 

 

Sarah Andersen

Sarah Andersen por Manu Ruix

Desde su posición como mujer y artista vive muy consciente de la realidad que le rodea y no que­remos perder la oportunidad de hablar con ella sobre sus impresiones del movimeinto #METOO. Le comentamos que aquí en España fue algo histórico, abriendo la mente de muchas y muchos hacia preguntas que hacía mucho no nos hacíamos, replanteando incluso el presente y el sistema im­plantado del que no nos sentimos partícipes.

 

Muchas chicas empezamos a ser conscientes de la desigualdad que nos atrapa en una precariedad desoladora y queremos saber sobre sus experiencias personales en el medio laboral, “siendo honesta, antes de empezar a trabajar en esto era muy joven, tenía 18-19 y solo tuve trabajos en cafeterías o simples trabajos de verano. Nunca he tenido un trabajo donde existiera una dinámica de oficina. Honestamente no tengo esa experiencia pero eso no significa que no sea consciente de las dinámicas de poder que suceden en otros sitio, como por ejemplo que le pase a una amiga. Como mujer lo he visto y presenciado pero nunca he tenido un trabajo en una oficina o un trabajo real lo suficientemente largo para tener esa experiencia per­sonalmente”.

 

Le pregunto a Sarah Andersen si está viendo algún cambio en cualquier tipo de situación, deseando que me cuente cualquier pequeñez para quizás animar al lector, pero de nuevo me sorprende con su realismo, «creo que es demasiado pronto para decirlo porque todavía la gente está en una etapa en la que están tratando de lidiar con lo que todo esto significa. El cambio no va a suceder de la noche a la mañana ¿sabes? Hay personas que no quieren aceptar el hecho de que se esté produciendo un cambio, pero creo que el diálogo que están teniendo lugar. Este gran movimiento liderado por 5 mujeres ha abierto la puerta para que las demás puedan mirarse unas a las otras y recono­cer sus experiencias y creo que eso es decisivo, así que no sé si he visto los efectos en persona todavía, pero creo que es hacia donde vamos.”

 

 

Sarah Andersen

Sarah Andersen por Manu Ruix

Sarah Andersen

Sarah Andersen por Manu Ruix

El rigor y la madurez que tiene Sarah Andersen al responder con sus 25 años me hace recordar ese aplau­dido monólogo de Bob Pop cuando dijo que «el problema es que hay demasiados influencers y pocos referentes». Sarah Andersen podría ser considerada una buena referente o por lo menos eso es lo que me gustaría que fuera para todos aquellos que empezamos algún proyecto.

 

Hay que ir acabando y le pregunto que por qué Sevilla, “Tengo que ser realmente sincera contigo porque yo no escojo las ciudades, lo hace mi editor y cada vez trata de elegir diferentes localizaciones para llegar a más personas, pero siempre estoy contenta de visitar España (se ríe)”. Esta vez dice que tiene más tiempo para visitar así que me despido proponiendo un intercambio de gustos por los rincones de la ciudad. Le aconsejo que cuando salga de aquí vaya por la calle Amor de Dios, la perpendicular a la de la Caótica, en dirección a la Alameda y que pruebe algo en el Maquila bar donde tienen muy buenas opciones vegetarianas. Que después siga el camino a la fun club si quie­re bailar un poco o simplemente observar las escenas nocturnas de la Alameda.

 

Sarah Andersen por su parte se toma su tiempo para decidirse por los lugares que más le gustan de Nueva York para recomendarlos, “Creo que mucha de la gente que lea esta entrevista serán ratones de biblioteca así que leerán mucho, creo que deberían ir a la librería Strand (strand bookstore) que está justo al lado de Union Square y es una buena zona. Um, creo que si eres un turista el barrio de Williamsburg está muy bien también. Estoy tratando de pensar qué restaurante recomendaría … Sí, Crif Dogs, porque puedes comer perritos calientes vegetarianos y veganos allí y saben realmente como los de de verdad (se ríe).

 

Nos despedimos y me quedo con las ganas de decirle a Sarah que no hay nada más real que lo que está haciendo, ni nada más altruista que un un artista encerrado trabajando y produciendo cosas que nos hacen felices, que no pensamos que nos hagan falta, pero que necesitamos para continuar.

 

 

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